Aquí estoy, en el pueblo, en ese sitio en el que tantas cosas han pasado; hoy ha sido el día. Hoy he llorado como nunca por ti. Creía que este día nunca iba a llegar, creía que lo tenía superado, pero no era así. Hoy te he echado de menos como nunca, hoy me he acordado de esa noche en el banco de al lado del horno, en la que todo se solucionó, nos volvimos a querer como el primer día… pero hoy no estabas ahí, no lo estábamos hablando y arreglando. Hoy estaba sola, como no me había sentido en muchos meses, hasta hoy siempre me he sentido acompañada y arropada por mis amigos y conocidos. Ahora mi día se basa en currar y estudiar, y todo por no acordarme de los tres veranos anteriores, pero hoy no he podido mas, he explotado. Te quise como nunca he querido y te quiero igual, pero ya no estas aquí, hoy te he necesitado… Ver a tu hermana y su novio me ha recordado demasiadas cosas, y escuchar Marea en el pueblo me ha matado; no sé, un cúmulo de cosas. Pero da igual, tu ya has rehecho toda tu vida, tienes a tu nueva pareja a tu lado, vuelves a ser feliz… Yo en cambio no, intento pasar todo el rato ocupada para no leer tus mensajes, las cartas que me escribiste al principio, tus cosas, mis recuerdos; pero también pienso que realmente no sentías lo que yo, ahora estás con tu mejor amiga, la que tanto tiempo pasó con nosotros y por la que seguramente ya sentias algo, y ella por ti, porque ahora estáis juntos y os quereis y seguro que esto venía de antes, por eso estáis juntos, por eso no quieres saber nada de mi, por eso no estás ahora aquí conmigo, luchando como siempre. Te necesito, aunque algún día se me pasará. Tu eres feliz, yo no; pero espero algún día serlo como tu. Te echo de menos… Mierdaaaaaaaaaaaaaaa!!! Como tu dijiste tantas veces…. Tu sol